Los adultos mayores de Texas están recibiendo una gran reducción en el impuesto a la propiedad.

Un análisis estatal publicado por la oficina del senador Paul Bettencourt reveló que cerca del 61% de los adultos mayores propietarios en Texas ya no pagan impuestos a la propiedad destinados a las escuelas públicas. Esta reducción masiva beneficia a casi 1.45 millones de hogares, los cuales han visto caer a cero dólares ($0) la porción escolar de sus facturas tributarias gracias a la expansión histórica de las exenciones fiscales aprobadas por la Legislatura de Texas.
La drástica reducción en los recibos de los contribuyentes mayores de 65 años o con discapacidades se logra mediante la combinación de dos beneficios fiscales:
  • Exención de residencia general (Homestead Exemption): Exenta los primeros $140,000 del valor de la vivienda para el cálculo de los impuestos escolares.
  • Exención adicional para la tercera edad: Resta otros $60,000 adicionales al valor imponible de la propiedad.
Al unificar ambos beneficios, se eliminan un total de $200,000 del valor tasado de la vivienda antes de aplicar la tasa impositiva escolar. Como resultado, cualquier propietario mayor de 65 años cuya vivienda esté valorada en $200,000 o menos ve reducida su base imponible escolar a cero. Asimismo, la ley estatal congela de forma permanente el techo del impuesto escolar (tax ceiling) a partir del año en que el ciudadano califica para la exención, garantizando que el monto no aumente aunque el valor de la propiedad suba en el mercado. El alivio combinado se estima en un promedio de $938.72 anuales por hogar elegible.
A pesar del beneficio directo para los pensionados con ingresos fijos, la medida ha generado un intenso debate presupuestario. Para evitar el desfinanciamiento de las aulas, el Estado ha tenido que enviar miles de millones de dólares de sus fondos generales de contingencia a los distritos escolares para compensar la pérdida de ingresos locales. Analistas fiscales advierten que este modelo genera una fuerte dependencia del presupuesto estatal, lo que podría poner en riesgo el financiamiento educativo a largo plazo si la economía de Texas sufre una desaceleración.
Además, las autoridades recordaron que la medida no elimina la factura total del impuesto a la propiedad, ya que los adultos mayores aún deben cubrir los gravámenes correspondientes a sus respectivos condados, ciudades y distritos hospitalarios locales.
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