El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha inscrito formalmente su precandidatura presidencial para competir en los próximos comicios generales. El anuncio fue realizado por el partido oficialista Nuevas Ideas, confirmando que el mandatario aspira a un tercer mandato consecutivo, una posibilidad jurídica que quedó habilitada tras la reforma constitucional aprobada por la Asamblea Legislativa.
La solicitud de inscripción incluye también al actual vicepresidente de la República, Félix Ulloa, quien repetirá como compañero de fórmula de Bukele en el proceso de elecciones internas de la formación política.
El marco legal de la postulación
El camino jurídico para esta nueva postulación se consolidó mediante la modificación de varios artículos de la Carta Magna por parte del Congreso salvadoreño, controlado por una amplia mayoría oficialista. Los puntos clave de esta reestructuración institucional contemplan:
- Reelección indefinida: Se eliminaron las restricciones históricas sobre el límite de mandatos, permitiendo la postulación presidencial de manera continua.
- Ampliación del mandato: El período de gestión del jefe de Estado se extenderá de cinco a seis años a partir de los siguientes comicios.
- Ajuste del calendario electoral: Con el objetivo de unificar las votaciones presidenciales, legislativas y municipales en una misma fecha, el actual segundo mandato de Bukele se recortará dos años, finalizando en 2027 en lugar de 2029.
- Supresión de la segunda vuelta: La reforma elimina el balotaje tradicional, determinando que ganará la presidencia de la República la fórmula que obtenga la mayoría simple de los votos válidos en la primera vuelta.
Reacciones y panorama político
Desde la dirección de Nuevas Ideas se difundieron las imágenes de los formularios oficiales de inscripción bajo consignas de continuidad del proyecto político. Por su parte, el vicepresidente Ulloa manifestó públicamente su respaldo a la candidatura para consolidar las políticas de la administración actual.
Diversos sondeos reflejan que el mandatario mantiene elevados niveles de aceptación popular, fundamentados principalmente en su estrategia de seguridad pública y el combate a las pandillas. En contraposición, los partidos de la oposición y diversas organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales han manifestado duras críticas, señalando que estos cambios normativos debilitan los contrapesos democráticos y la alternancia en el poder del país centroamericano.




