La sombra de Trump define la batalla por la Fiscalía General de Texas

La carrera para suceder a Ken Paxton como Fiscal General de Texas se ha transformado en un plebiscito sobre la lealtad a Donald Trump. Con las primarias del 3 de marzo de 2026 a la vuelta de la esquina, los cuatro aspirantes republicanos han centrado sus campañas en un único objetivo: demostrar quién es el aliado más ferviente del expresidente.
Una vacante de alto perfil
La salida de Paxton, quien decidió desafiar a John Cornyn por el Senado, dejó libre uno de los puestos legales más influyentes del país. El cargo de Fiscal General en Texas es clave no solo para la política estatal, sino como punta de lanza en litigios nacionales contra la administración federal.
Los contendientes y la “prueba de lealtad”
Aunque el propio Trump no ha emitido un respaldo oficial, su influencia dictamina el ritmo de la contienda:
  • Chip Roy lidera el pelotón: El congresista encabeza las encuestas de intención de voto con un 40%. Pese a su ventaja, enfrenta ataques de sus rivales que intentan cuestionar su relación pasada con el ala dura del trumpismo.
  • La apuesta financiera de Mayes Middleton: El senador estatal ha utilizado su fortuna personal para inundar las ondas con anuncios que resaltan su alineación total con la agenda MAGA.
    • Aaron Reitz, el heredero de Paxton: Como exasesor de Paxton y exfuncionario del Departamento de Justicia de Trump, Reitz se posiciona como el candidato de la continuidad ideológica.
    • Joan Huffman: La senadora por Houston apuesta por su experiencia legislativa y su sólido historial conservador para atraer al electorado sin entrar en confrontaciones directas sobre el “factor Trump”.
    El silencio que todos esperan romper
    A medida que se acerca el día de la votación, los analistas coinciden en que un respaldo de Trump en el último minuto podría inclinar la balanza de forma definitiva. Mientras tanto, la contienda en Texas sigue siendo el ejemplo más claro de cómo el expresidente mantiene un control absoluto sobre el ADN del Partido Republicano en el estado de la estrella solitaria.
Compartir
Editor
Editor